Google+ Belleza femenil: ansiedad
Mostrando entradas con la etiqueta ansiedad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ansiedad. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de junio de 2014

Hábitos poco saludables en el trabajo

Si trabajas en una oficina, estar sentado detrás de un escritorio y mirando a una pantalla de computadora probablemente constituye la mayor parte de tu día. Y es probable que el estrés y las exigencias del puesto de trabajo te obliguen a concentrarte solo en tu trabajo y no en tu bienestar físico.

Esto puede significar 40 horas de malos hábitos de salud cada semana. Sin embargo, con sólo unos pocos ajustes puedes romper estos hábitos poco saludables en el trabajo y mantenerte saludable.

1. Permanecer sentado

Aun cuando te sientes en una postura perfecta, no debes hacerlo por un período prolongado de tiempo. Tu cuerpo y mente se quedan dormidos, al igual que cuando te saltas una comida. Cada una hora levántate para dar un paseo o estirarte. Eso ayudará a hacer que la sangre fluya a través de tu cuerpo (y tu cerebro). Aprovecha cada oportunidad para alejarte de tu escritorio. En lugar de llamar a un compañero de trabajo o enviar un email, camina por la oficina para entregar el mensaje en persona.
2. Chismes
El drama en el lugar de trabajo no sólo obstaculiza la productividad, sino que también puede afectar la moral de la oficina y causar estrés en los involucrados. Evita las malas lenguas conocidas de la oficina, y si interceptas un rumor, no lo divulgues.

3. Comer cosas poco saludables entre comidas

A media mañana y a media tarde, los snacks ayudan a que tu mente permanezca fuerte y tengas energía. También pueden mantenerte satisfecho, por lo que no comerás en exceso en el almuerzo o la cena. Pero agarrar una bolsa de papas fritas o caramelos hace más daño que bien. En su lugar, trata de comer una fruta o un puñado de almendras en la mañana. Cuando tu gusto por lo dulce comienza a actuar por la tarde, elige una barra de granola baja en azúcar o un pequeño trozo de chocolate negro, rico en antioxidantes.

4. Saltarse el almuerzo

Mientras comer comida chatarra es malo, evitar el almuerzo es aún peor. No dejes que el ajetreo y el bullicio del trabajo te impidan disfrutar de una comida saludable. Renunciar al almuerzo no solo afecta tus niveles de energía y tu capacidad para pensar y concentrarte, sino que lo más probable es que te obligue a comer en exceso durante la cena.

5. Comer en el escritorio

Ser diligente a la hora de comer el almuerzo y refrigerios saludables durante todo el día es un buen primer paso en la reestructuración de los hábitos alimenticios del lugar de trabajo. Asegurarte de no comer en tu escritorio es la segunda parte. La hora del almuerzo es la oportunidad de darte un merecido descanso mental.

6. Soda versus Agua

Uno de los recursos más abundantes en la oficina es generalmente el más ignorado. El agua potable debe ser una parte constante de tu día de trabajo. No solo mantiene el cuerpo y la mente trabajando de manera eficiente, sino que también te quita el apetito, por lo que será menos probable que sientas deseos de ingerir alimentos poco saludables. Aunque resulta tentador buscar un poco de energía en las bebidas gaseosas, trata de beber una taza de té en su lugar.

7. Largas jornadas de trabajo

Siempre sientes que no hay suficientes horas en el día para realizar tu trabajo. Pero el equilibrio entre el trabajo y la vida privada es esencial para mantenerte con energía y productivo. Trata de limitar tus horas de trabajo y haz un esfuerzo para fijar límites entre el hogar y la oficina. Por ejemplo, no atiendas llamadas de trabajo después de finalizado el horario laboral, y haz tus noches lo suficientemente entretenidas y satisfactorias como para dejar de pensar en lo que sucedió en el trabajo.

Ahora que conoces estos 7 hábitos poco saludables en el trabajo puedes revisar tu rutina en la oficina y hacer los cambios necesarios para desarrollar hábitos más saludables en el trabajo.


jueves, 14 de noviembre de 2013

Trastorno Dismórfico Corporal

Trastorno Dismórfico Corporal
Trastorno Dismórfico Corporal

La mayoría de nosotros pasa mucho tiempo en el espejo viendo nuestra apariencia. Algunas personas pasan más tiempo que otras, sin embargo, cuidar nuestro cuerpo y estar interesados en nuestra apariencia es algo natural.
La forma en la que nos sentimos respecto a nuestra apariencia es parte de la imagen que tenemos de nuestro cuerpo y de nosotros mismos. Muchas personas no están satisfechas con sus cuerpos y esto puede ocurrir sobre todo durante los años de la adolescencia, el momento en que nuestro cuerpo atraviesa muchos cambios.

Aunque muchas personas no se sienten satisfechas con su apariencia, estas preocupaciones no ocupan constantemente sus pensamientos o no les atormentan. Pero para algunas personas, la preocupación sobre su apariencia puede ser extrema al punto de sentirse obsesionados.
Algunas personas enfocan su atención de tal forma en imperfecciones imaginarias o pequeñas en su apariencia que no pueden dejar de obsesionarse por ello. Estar constantemente preocupados y enfadados sobre las imperfecciones del cuerpo o la apariencia es lo que se conoce como el trastorno dismórfico corporal (TDC).


¿Qué es el trastorno dismórfico corporal?

El trastorno dismórfico corporal es una condición que tiene que ver con las obsesiones y pensamientos preocupantes que surgen de forma repetitiva en la conciencia de una persona. Cuando se padece de TDC, los pensamientos preocupantes son sobre imperfecciones que la persona percibe.
Puede ser que las personas que sufren de TDC se fijen en lo que ellas perciben como una imperfección en el rostro, pero también pueden preocuparse sobre otras partes del cuerpo como el tamaño de las piernas corto, la talla de pecho, o la forma del cuerpo. Así como las personas con trastornos de la alimentación se enfocan en su peso, las personas con TDC se obsesionan con un aspecto de su apariencia. Las personas con TDC pueden sentirse preocupadas si su cabello es muy fino, si tienen cicatrices en su cara, ojos de diferente tamaño, nariz muy grande o labios muy finos.

Al trastorno TDC también se la ha llamado "fealdad imaginaria" porque los temas sobre la apariencia que obsesionan a la persona suelen ser tan pequeños que las otras personas ni se dan cuenta de ello. Cuando otras personas si los perciben, lo consideran de menor importancia. Pero para una persona con TDC, sus preocupaciones se sienten de forma real, porque sus pensamientos obsesivos distorsionan y amplían cualquier pequeña imperfección.

Debido a la imagen distorsionada del cuerpo que ocasiona el trastorno TDC, una persona puede creer que es demasiado fea o desfigurada para que otros la vean.

Además de las obsesiones, el trastorno TDC también incluye comportamientos compulsivos y evitar ciertas actividades.

Un comportamiento compulsivo es algo que una persona hace para tratar de aliviar la tensión que generan los pensamientos obsesivos. Por ejemplo, una persona con pensamientos obsesivos de que su nariz es horrible, puede verse en el espejo, ponerse maquillaje o preguntarle a otra persona varias veces al día si su nariz se ve horrible. Este tipo de comportamientos, el chequear, arreglar y preguntar de este modo son compulsiones.

Una persona que padece de una obsesión generalmente siente una necesidad irresistible de ser compulsivo(a) ya que esto puede proporcionarle alivio a la preocupación de la obsesión. Para una persona que sufre de obsesiones, el comportamiento compulsivo puede ser la única forma de escapar a los sentimientos negativos que ocasionan los malos pensamientos. Las acciones compulsivas se repiten varias veces al día, ocupando gran parte del tiempo y energía de la persona.

Evitar actividades también es parte del trastorno TDC. Una persona puede quedarse en su casa para evitar ser vista por otras personas. Los comportamientos que evitan hacer ciertas actividades incluyen no participar en clase, no socializar, o evitar los espejos.

En el trastorno TDC, un patrón de pensamientos obsesivos y evitar actividades forma parte de la persona que lo padece. A pesar de que el constante chequeo, arreglo, preguntar y evitar hacer ciertas cosas tranquiliza de cierta forma a la persona ante sus pensamientos terribles, este alivio es solamente temporal. En realidad, cuanto una persona más ceda a su comportamiento compulsivo o evite ciertas actividades, más fuerte será el patrón de obsesiones, compulsiones o de evitar actividades.

Después de cierto tiempo, harán falta más compulsiones para aliviar la angustia que ocasionan los pensamientos malos. Una persona con TDC no quiere preocuparse con esos pensamientos y comportamientos, pero al padecer de TDC puede parecer imposible romper este patrón.

¿Qué ocasiona TDC?
Aunque la causa de TDC aun no está clara, los expertos creen que está relacionada con problemas con la serotonina, uno de los neurotransmisores químicos del cerebro. La regulación insuficiente de serotonina también juega un papel en el trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y en otros trastornos provocados por la ansiedad, así como en la depresión.

Algunas personas parecen estar más predispuestas a tener problemas con el balance de la serotonina, incluyendo quienes tienen familiares con problemas de depresión o ansiedad. Esto puede explicar por qué algunas personas desarrollan TDC mientras que otras no.

Los mensajes culturales también juegan un rol en el TDC reafirmando las preocupaciones de una persona sobre su apariencia. Los mensajes críticos o las bromas pesadas sobre la apariencia a una persona que está creciendo pueden contribuir a la sensibilidad frente al TDC. Pero mientras los mensajes culturales, la crítica y las bromas pesadas sobre la apariencia de alguien pueden dañar la percepción de la imagen de una persona, este tipo de cosas individualmente no resultan en TDC.

Es difícil saber exactamente cuán común es el trastorno TDC porque no hay muchas personas que sufran este trastorno que quieran hablar de ello o buscar ayuda. Pero comparado a las personas que simplemente se sienten disatisfechas con su apariencia, pocas personas tienen el verdadero trastorno TDC. Este trastorno generalmente comienza en los años de la adolescencia, y si no es tratado a tiempo, puede continuar en la edad adulta.

¿Cómo puede afectar la vida de una persona el trastorno TDC?
Algunas veces las personas con TDC se sienten avergonzadas y guardan sus preocupaciones en secreto. Pueden pensar que otros los consideran vanidosos o superficiales.

Algunas veces las personas se molestan con las obsesiones y las compulsiones de otros respecto a su apariencia. Pero estas personas no entienden lo que es el TDC o lo que atraviesa la persona que lo padece. Como resultado, la persona que padece esta condición puede que se sienta que nadie la entiende, juzgada de forma injusta o sola. Debido a que estas personas evitan el contacto con otras personas, puede ser que tengan pocos amigos o actividades para disfrutar.

Es extremamente preocupante estar atormentado por pensamientos sobre imperfecciones en la apariencia. Estos pensamientos entran en la conciencia de la persona a lo largo del día y son difíciles de ignorar. Las personas con síntomas leves o moderados de TDC generalmente pasan mucho tiempo arreglándose en la mañana. Durante el día, puede que examinen su apariencia frecuentemente en el espejo o en las ventanas. Además, pueden buscar que otras personas en su entorno les reafirmen que todo está bien con su apariencia.

Aunque las personas con un ligero caso de TDC generalmente continúan yendo a la escuela, las obsesiones pueden interferir en sus actividades diarias. Por ejemplo, alguien puede mirar o examinar la parte "imperfecta" del cuerpo de forma repetida o gastar altas sumas de dinero y tiempo en maquillaje para cubrir el problema. Otras personas con TDC se esconden de otras y evitan ir a ciertos lugares porque tienen miedo de que otras personas las vean. Pasar demasiado tiempo y energía en preocupaciones sobre la apariencia le roban a la persona placer, felicidad y oportunidades para que pueda divertirse o socializar.

Las personas que tienen síntomas severos puede que dejen de ir a la escuela, renuncien a sus trabajos o se rehúsen a dejar sus casas. Muchas personas con TDC también sufren de depresión. Las personas con los casos más severos de TDC incluso pueden considerar el suicidio.

Muchas personas con TDC buscan la ayuda de un dermatólogo o cirujano cosmético para tratar de corregir la apariencia de sus imperfecciones. Pero los tratamientos dermatológicos o la cirugía plástica no cambian el TDC. Las personas con TDC que consiguen un cirujano dispuesto a corregir sus imperfecciones generalmente no quedan satisfechas con los resultados. Puede que sepan que aunque su apariencia ha cambiado, la forma obsesiva de pensar sigue presente y comenzarán a enfocarse en alguna otra imperfección.

Buscando ayuda para el TDC
Si tu o alguien que conoces sufre de TDC, el primer paso es reconocer lo que puede estar causando el problema. Muchas veces, las personas con TDC están tan enfocadas en su apariencia que creen que la solución está en corregir su apariencia en lugar de su pensamiento.

El verdadero problema con el TDC está en las obsesiones y en las compulsiones que distorsionan la imagen del cuerpo en las personas, haciendo que se sientan feas(os). Debido a que las personas con TDC creen que lo que perciben es real y correcto, algunas veces la parte mas difícil para recuperarse de este trastorno es estar abierto(a) a otras ideas que pueden ayudar.

El TDC puede tratarse con un especialista en salud mental con experiencia. Generalmente, el tratamiento incluye un tipo de terapia del habla llamada la terapia cognitiva conductiva (cognitive-behavioral therapy). Este enfoque ayuda a corregir el patrón que está causando la distorsión de la imagen del cuerpo y la preocupación excesiva.

En la terapia cognitiva conductual, un especialista ayuda a la persona a examinar y a cambiar pensamientos incorrectos, a resistir comportamientos compulsivos y a enfrentar situaciones preocupantes que desencadenan preocupaciones sobre la apariencia. Algunas veces los doctores recetan medicamentos paralelamente al tratamiento de terapia del habla.

El tratamiento para el TDC toma tiempo, trabajo y paciencia. También ayuda si se tiene el apoyo de una persona o una pareja. Si una persona que padece de TDC también sufre de depresión, ansiedad, sentimientos de estar aislado(a), solo(a), u otros temas en la vida, la terapia también puede tratar esos temas.
El trastorno dismorfico corporal, como otras obsesiones, puede interferir en la vida de una persona, restándole placer y desgastando su energía. Un psicólogo con experiencia o un psiquiatra con conocimientos sobre TDC puede en ayudar a romper la atadura fuerza de este trastorno en la persona para que pueda disfrutar de la vida a plenitud.

FUENTE: http://www.mujersaludable.com

martes, 29 de enero de 2013

12 TIPS PARA REALIZAR COMIDAS VERDADERAMENTE LIGHT


TIPS PARA REALIZAR COMIDAS VERDADERAMENTE LIGHT
TIPS PARA REALIZAR COMIDAS VERDADERAMENTE LIGHT

El punto es que cambios sencillos en el modo de comer pueden hacer variar de manera importante la forma de nuestro cuerpo.

1. Incluir diferentes grupos de alimentos en cada tiempo de comida
Lo primero que debemos buscar es comer de una forma muy completa, incluir en cada tiempo de comida alimentos de los diferentes grupos existentes. Si en un aperitivo incluyo una ración de proteína animal baja en grasa como rebanadas de jamón de pavo o filete de atún, debo acompañarlo de una ración de carbohidratos complejos como pan o galletas integrales (cereales) o inclusive un par de raciones de vegetales frescos para incrementar nuestra ingesta defibra dietética.
A todo esto podemos añadir algunas aceitunas, una rebanada de aguacate o mayonesa light para recibir también cierto aporte de grasa saludable.
Realizar una dieta que incluya diferentes grupos de alimento nos permite aumentar el volumen de las comidas sin incrementar enormemente el número de calorías y se relaciona con una mejor figura.
2. Realizar varias comidas ligeras
La mayoría de los especialistas recomienda 3 comidas principales y 2 colaciones intermedias. De esta manera, se evita picar entre horas y se estimula un mejor control del apetito al mismo tiempo que disminuimos los estímulos hormonales que pueden hacer crecer los gorditos de la cintura. Realizar varias comidas ligeras al día ofrece más ventajas que en 2 sentadas querer vaciar el refrigerador.
No significa que puedes comerte un pollo entero cada vez que te toque recibir alimento, se trata de distribuir inteligentemente tus calorías durante el día.
 3. Preferir carbohidratos complejos
En cuanto a los carbohidratos, principales nutrientes que proporcionan energía a nuestro cuerpo, debemos consumir especialmente aquellos llamados complejos como panes, tortillas, arroz, pastas y cereales como la avena, por encima de los carbohidratos simples como el azúcar, mermelada, miel, golosinas y refrescos embotellados.
Los carbohidratos simples casi siempre son consumidos de forma excesiva en la dieta favoreciendo la acumulación de grasa en el organismo al hiperestimular la hormona insulina.
Por lo general, cantidades menores de carbohidratos simples te engordan más que la misma cantidad en su forma compleja. Es decir, tomar una taza de miel resulta mucho más catastrófico que consumir una taza de arroz hervido.
4. Aumentar nuestra ingesta de fibra dietética
Otro aspecto importante con respecto a los carbohidratos, es aumentar nuestra ingesta de fibra dietética. Este componente es también un tipo de carbohidrato que el cuerpo no puede digerir, se encuentra principalmente en cereales integrales y vegetales frescos o frutas con cáscara. Las ventajas que ofrece la fibra dietética son favorecer la saciedad con menos alimento, promover una mejor digestión y disminuir la asimilación de los excedentes de grasa y azúcares de la dieta. Qué esperas para sustituir tu pan blanco por pan integral?
Además, al acompañar nuestra comida con una porción de vegetales frescos por ejemplo, tenderemos a consumir menos alimentos ricos en calorías de los otros grupos como carnes grasosas y cereales refinados. Alimentos ricos en proteínas como la carne, pechuga de pollo, pavo y huevos saben mucho mejor acompañados de una guarnición de vegetales.
5. Incluir proteínas en todos tus tiempos de comida
Las proteínas son el nutriente de moda para el control de peso. Se ha demostrado que una dieta suficiente en proteínas se relaciona con una menor cantidad de grasa en el cuerpo. Sucede que las proteínas promueven mayor saciedad que las grasas y los carbohidratos, además que el cuerpo gasta más calorías en digerirlas.
En adición, las proteínas nos ayudan a mantener constante nuestra masa muscular y por ende, nuestro requerimiento de calorías sin inducir aumentos de grasa corporal. No estoy diciendo que un exceso de proteínas no pueda llegar a engordarnos, sino que es más fácil tener un peso saludable llevando una dieta rica en proteínas de alto valor biológico. Seguramente ahora disfrutarás más esos desayunos a base de claras de huevo y queso panela.
Algunas fuentes comunes de proteína:
Carnes magras
  •     Pollo
  •     Pavo
  •     Ternera
  •     Conejo
  •     Lomo de cerdo
  •     Jamón cocido
  •     Jamón serrano sin grasa
      Pescado y Mariscos
  •     Atún
  •     Sardina
  •     Salmón
  •     Tilapia
  •     Mero
   Legumbres
  •     Garbanzos
  •     Lentejas
  •     Frijoles
  •     Habas
  •     Soya
  •     Guisantes
           Lácteos descremados
  •     Leche
  •     Yogur
  •     Queso
  •     Requesón
  •     Cuajada
6. Consumir proteínas animales bajas en grasas saturadas
Es una de las recomendaciones más conocidas por los seguidores de la nutrición. Casi todos sabemos que es mejor consumir carnes magras de ave como pechuga de pollo y pavo, que porciones grasosas de carnes rojas como la arrachera. Sin embargo, algunos cortes de res y ternera como el filete y otros de puerco como el lomo, también pueden ser recomendables. La finalidad de esto es disminuir la ingesta de calorías a expensas de grasas saturadas que son casi imperceptibles a la vista. Por otro lado, las primeras opciones son más fáciles de digerir ofreciendo una sensación de mayor ligereza durante el día.
A pesar de ser alimentos grasos, el filete de pescado como atún y salmón, figura también como una buena opción, pues no sólo aporta una considerable cantidad de proteína, sino que también ofrece al organismo la posibilidad de ingresar un tipo de grasa esencial(poliinsaturada) que activa el metabolismo favoreciendo la utilización del tejido adiposo como fuente de energía.
En cuanto a las carnes frías y embutidos, se recomienda consumir aquellos a base de pavo por aportar menos calorías de grasa y contener menos almidones. El jamón serrano puede consumirse retirando el tocino previamente. Recuerda, aumentar el consumo de alimentos proteínicos bajos en grasa, y controlar la ingesta de carbohidratos, puede significar menos grasa para tu cuerpo.

jueves, 26 de julio de 2012

Los aperitivos, un hábito saludable


Las colaciones, aperitivos o tentempiés, son pequeñas comidas que se realizan entre las comidas principales y constituyen un hábito saludable que trae múltiples beneficios.

La importancia de incluir colaciones en la alimentación diaria, radica en que el organismo debe regular los niveles de azúcar en la sangre. Al mantener constantes estos niveles el cerebro recibe las señales de saciedad y produce una sensación de bienestar que se refleja en un mejor rendimiento en las actividades cotidianas y en un mejor estado de ánimo. Por tal razón se recomienda realizar una colación a media mañana y la otra a la mitad de la tarde.
Contrario a lo que se piensa, las colaciones no engordan. Sabiendo elegirlas ayudan a mantener activo el metabolismo y a controlar el peso. Hacer colaciones es muchas veces el secreto para mantener la dieta, ya que su principal aporte es evitar llegar a las comidas principales con demasiado apetito y permitir al organismo generar un ritmo con menos ansiedad.
Las colaciones le proporcionan energía al organismo y evitan que pase necesidades por largos ayunos. Permiten mantener los niveles de azúcar en el cerebro y brindan una sensación de saciedad y bienestar.
Las colaciones ideales deben incluir alimentos bajos en grasa y ricos en fibra y aportar un valor calórico aproximado del 10-15% del total de la dieta. Algunas buenas opciones de colaciones saludables son las frutas, las verduras frescas, los jugos naturales y los frutos secos.
Sugerencias de colaciones saludables, para no perder la dieta:
1 vaso de ensalada de frutas; 1 fruta en compota; 1 vaso de licuado de banana chica con leche descremada; 50 gramos de pasas de uva; 6 nueces o avellanas; 1 yogurt descremado; 1 yogurt descremado con 2 cucharadas de copos de maíz o cereales sin azúcar; 1 manzana con media taza de yogurt descremado; 50 gramos de queso bajo en calorías; 1 vaso de leche de soja; 2 porciones de gelatina diet; 1 porción de aspic de frutas (gelatina con frutas); 1 porción de postre o flan diet; 100 gramos de pickles; 1 infusión con 3 galletitas; 1 infusión con 1 rodaja de pan integral con queso; 1 rebanada de pan integral con queso y tomate.